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Rápido y Furioso

No, este artículo no trata de la conocida película gringa. Tampoco trata acerca de autos (o eso creo). De hecho, el principio escapa un poco de la temática computina que pretende tener nuestro sitio 101. Este artículo es el comienzo de varios que tratan acerca de un virus que nos ha ido de a poco convenciendo a todos. Pero, a mi juicio, es el momento de tomar otro punto de vista (y de seguro opinan u opinarán igual).

Usualmente, ocupo el Metro y el Transantiago para ir al trabajo. Suelo aburrirme de un solo camino, por lo tanto, en varias ocasiones pruebo rutas alternativas, comparando su tiempo, comodidad y seguridad. Al día siguiente, despierto y veo cual es la mejor ruta de las que he descubierto para mi estado de ánimo.

Aun así, hay caminos que no podemos evitar. Sea donde sea el lugar de la ciudad donde vivamos, sabemos que a la hora de salida de nuestro trabajo encontraremos un metro apestado o una ruta llena de congestión. Esto también ocurre en las mañanas, al ir a dejar a tus hijos a la escuela o intentar llegar a la hora a una reunión (sobre todo ahora, de vuelta de vacaciones). Dado eso, suele existir una respuesta psicológica muy sencilla, que es evitar el horario de mayor tumulto. Siempre que se pueda, preferimos salir más temprano (o más tarde) e incluso económicamente nos ayudan con la decisión, poniendo un valor más alto en los horarios punta de manera que la gente evite dichos segmentos (de nuevo, siempre que se pueda).

Lamentablemente, y por si fuera poco, dado que ya no hay mayor atochamiento en los otros horarios, comienza a disminuir la frecuencia del transporte. Incluso, en la linea 4 del metro se reduce el tamaño de los trenes. El resultado es predecible: el mismo metro/bus lleno (quizas no tan lleno como en su hora peak, pero la consecuencia sigue intacta: Un viaje desagradable). ¿Por qué reducen el tamaño del metro? ¿Por qué existen los colores en las rutas? ¿Por qué no existen los colores en la linea 1? ¿Por qué aumentan el precio en ciertos segmentos si el servicio es el mismo siempre?

Existen muchas cosas que obviamos en nuestro camino, y haré el mejor esfuerzo para explicar algunas de ellas, pero finalmente agruparé mis opiniones en dos grupos: Consciencía y Acción.

Velocidad. Consciencia

En algunos experimentos de 1993 y de años posteriores, Daniel Kahneman, psicólogo ganador de un Nobel de Economía en 2002, analizó el comportamiento humano y su juicio ante situaciones desagradables. Por ejemplo, realizó un estudio con personas que debian realizarse una colonoscopía (sí, ese examen en el que deben insertar una cámara por el recto) y dedujo que el "puntaje" de qué tan desagrable recuerdan que había sido una experiencia estaba explicado por dos variables: El peor momento y lo sucedido en el final. Incluso a un grupo de personas se les extendió el tiempo del examen, pero al final no movían mayormente la camara. Ese grupo, el que estuvo más tiempo, terminó evaluando con mejor puntaje la experiencia que el primero. Lo anterior quiere decir que no importó de una manera considerable el tiempo que tomó el procedimiento. (más info) (video TED)

Volviendo a nuestro caso, es evidente la similitud que estamos viviendo. Si ocurre un aspecto muy desagradable en nuestro recorrido o si el término es negativo, seguiremos pensando que el transporte público es malo. Es decir, la decisión de agregar colores y trenes "express" en que se reduce a lo más cinco minutos de tu ruta no debería afectar en lo más mínimo el juicio. De hecho, debería empeorarlo, debido a que genera confusión y atochamientos en las estaciones de combinación a causa de la gente espera por el tren del color de ruta que le sirve. Obviamente, una demora considerable puede transformarse en el evento más desagrable del viaje y por ende no hay que despreocuparlo pero, una vez que ya se logró un tiempo constante, una mejora menor se vuelve despreciable.

Aun así, segun la "Asesoría para Mejoras Operativas y de Participación Ciudadana para el Sistema de Transporte Público Metropolitano" realizada por la Universidad Catolica a la DTPM opina lo contrario:

La velocidad a la cual se desplazan los buses a lo largo de su recorrido por diferentes puntos de la ciudad es un componente fundamental en el desempeño de un sistema de transporte. A mayor velocidad, los buses demoran menos en llegar de un punto a otro, por lo que es posible mejorar la frecuencia ofrecida y requerir menos buses para ofrecer el servicio.
(...) Esta baja de velocidad ha implicado un deterioro en el nivel de servicio de los buses, reflejado directamente en los aumentos en los tiempos de desplazamiento de los usuarios, algunos de los cuales se están cambiando al automóvil, aumentando el problema de congestión (fuente).

Obviamente puedo estar completamente equivocado, pero a la mayoría de la gente que le he preguntado el porqué preferirían un auto en vez de una micro la respuesta clara es comodidad y seguridad, no velocidad. Para encontrarle sentido a la cita anterior, hay que considerar que, en esos casos, una demora exorbitante es el evento desagrable, por lo que obviamente debe mejorarse, pero eso no significa fijar todos nuestros esfuerzos solo a eso. Hay una mirada más a largo plazo detrás que es necesario mantener.

Analicemos otro aspecto. ¿Se acuerdan del típico Deje bajar antes de subir? Pensemos un poco más alla en cuánto tiempo ha pasado desde la puesta en marcha de esa publicidad, y cuánto hemos avanzado en ese aspecto. Segun mi opinion, si bien hemos ido mejorando a lo largo de los años, siento que se ha perjudicado el resultado debido a decisiones de diseño del sistema. La busqueda de acortar el viaje de las personas hace pensar directamente que mientras menos tiempo se esté en el anden, mucho mejor. Esto termina siendo en desmedro de la experiencia al viajar, ya que debido a que el cierre de puertas se realiza en un tiempo corto y que, por ejemplo, en ocasiones existe un doble pitido de advertencia en los trenes de la Línea 4, la gente al interior no alcanza a bajar mientras que las personas de afuera se desesperan por entrar siendo que aun hay tiempo para subir. Esto parece provocar una mayor cantidad de accidentes o choques, gatillando lo más probable un evento desagradable. Observen la luz roja de la puerta en el siguiente video:

El análogo para las micros es el comportamiento que vemos en las personas. Por ejemplo, los choferes comienzan a saltarse paraderos, a intentar cerrar las puertas lo antes posible o incluso empiezan su recorrido tan rapido que una mujer u hombre con un bebe en sus brazos no alcanza a sentarse. Imagínense si hay torniquetes y llevas un bolso con las mudas de tu hijo. Por otra parte, los usuarios seguimos una obsesión de apurar al chofer, silbando hacia adelante por la demora.

Es evidente que existe una manía en disminuir los tiempos. Quizás es con un objetivo único y económico por detrás, pero no quiero rendirme a esa lógica básica. De hecho, disminuir los costos no tiene nada de malo, es positivo. La pregunta es ¿A costa de qué?. Quiero creer que disminuyen el tamaño de los trenes debido a que deben hacerles mantención, o si es por optimización de energía, quiero creer que han sopesado como un punto valioso la comodidad de las personas. Si no, creo que es tiempo de generar un cambio de mentalidad. Y ojo, que eso nos incluye a todos.

Furia. Acción

Un típico articulo de opinión de cualquier medio terminaría aquí. Sí, aquí, porque es bastante fácil criticar. Pero, en ocasiones, hay que poner manos a la obra. Sé que a veces no tenemos la capacidad de decidir que políticas deben seguirse, y por eso es súper valioso dejar plasmada una opinión crítica de lo que se vive, pero no olvidemos pensar en como podemos mejorar para aportar con la solución a este problema. De hecho, en los aspectos de la velocidad del Transantiago y el Metro no podemos hacer mucho desde este lado. Entonces, ¿qué podemos hacer para solucionar en algo este problema?

Mejoremos.

Un elemento valioso que se puede encontrar en los sitios del Transantiago es la posibilidad de denunciar la "no detención" de un bus, reclamar acerca de la frecuencia de algún recorrido e incluso un mal comportamiento o maniobra de manejo por parte del conductor. Digo valioso porque sería el mejor indicador de la calidad del servicio, pero no es muy ocupado ni tampoco controlado.

Dado lo anterior, y para hacer mucho más fácil la denuncia, creamos un bot en Telegram, @reclamitobot. Existen bastantes aplicaciones de Transantiago para Smartphones, pero muy pocas (sin decir que sólo la que cuenta con info directa por parte del acuerdo entre U. de Chile y la DTPM) permiten realizar el proceso de denuncia a traves de ellas. Personalmente, creo que es más fácil enviar un mensaje a un bot y que él haga el proceso por ti, verificando a través de la información oficial de Transantiago las patentes de los buses cercanos.

fotos_bot-1

Aún así, después de que implementamos esto y lo dejamos en versión de prueba, nos sorprendieron dos cosas. Primero, ¿Por qué poseen canales de denuncia de la frecuencia de un bus? Ellos mismos poseen la información de ubicación de los buses, incluso de las transacciones de la tarjeta Bip!. Segundo, ¿qué tan en serio son tomadas las denuncias por parte de Transantiago y de las empresas concesionarias de buses? Lo anterior surge a raíz de una de las respuestas que se ha estado repitiendo de parte de ellos, días después de hacer cada denuncia:

correo_respuesta

Con esta reacción, desestiman completamente la denuncia. ¿Cual es el incentivo de realizar lo anterior? Quizás realmente nos equivocamos más de 5 veces. Entonces, ¿la información que brindamos está incorrecta?

Para verificar lo anterior, tuvimos que probar a @reclamitobot en la práctica. También, creamos una visualización de todos los buses del transantiago en vivo a través de una página web, la cual pueden encontrar en este enlace. Ojo, que al recibir datos en tiempo real para mover todos los buses, puede terminar ocupando muchos recursos, por lo que también pueden encontrar una versión sin tanta carga (con una actualización cada dos minutos) aquí.

Comprobamos que la información estaba correcta en varios puntos, y por lo tanto volvemos a la primera duda. Si pensamos que ellos no tienen malas intenciones y realmente poseen información incorrecta de donde se encuentra su bus, ¿Como están midiendo entonces que se cumpla con la demanda, frecuencia y ocupación solicitada en las licitaciones? ¿La DTPM comprueba la calidad del servicio, o solo se enfoca en la velocidad y la evasión?

Y ustedes, ¿Quieren ir más rapido pero seguir furiosos? ¿Creen que se está implementando bien nuestro servicio de transporte publico? ¿Como están aportando a esto?

Esta historia continuará...

fuente foto principal: https://www.flickr.com/photos/consulta_recorridos/